No permitan que nos silencien 

POR: GUSTAVO FLORES

A 12 mayo, 2026

LA SENADORA panista Lilly Téllez, estuvo este fin de semana una vez más en Estados Unidos en donde fue entrevistada por Fox News y de manera valiente, quizás con temeridad pero sabiendo que dice la verdad, acusó al gobierno mexicano de tener vínculos con el narco y a diversos mandatarios estatales no solamente de ser cómplices sino de estar a los pies de la delincuencia organizada, en tanto que la presidenta Sheinbaum no hace nada porque el que manda que está en Palenque no se lo permite… 

PARTE, la mayor parte de lo dicho por la valiente senadora es lo siguiente: “Es nuevamente un honor estar aquí en su país. Cada vez que me invitan a hablar aquí, regreso a México con fuerzas renovadas. Para quienes somos mexicanos honestos, estos foros son un respiro de aire fresco. Una manera de romper el cerco mediático que el gobierno mexicano ha construido alrededor de cualquier voz que se atreva a disentir. Y créanme, sí escuchan cuando hablo en lugares como este. Lo sé porque la presidenta de México ha hecho costumbre atacarme cada vez que regreso de Estados Unidos. Ella lo llama traición. Lo llama servir a intereses extranjeros. Yo lo llamo prueba de que la verdad, cuando se dice claramente a través de las fronteras, todavía tiene un enorme poder” … 

“Lamentablemente debo decirles que cada vez que regreso aquí traigo noticias más oscuras que antes. Cuando hablé por última vez en Estados Unidos, apenas el mes pasado en Austin, Texas, describí lo que llamo una “mafiocracia socialista” echando raíces en México. Un régimen en el que la política autoritaria y el narco-terrorismo estatal en expansión se fusionan en una sola estructura de poder.Advertí que esto no era simplemente otro gobierno con una ideología distinta. Era un proyecto de cambio de régimen en mi país. Esta noche estoy aquí para decirles que este modelo se está consolidando” … 

“En las últimas dos semanas, dos acontecimientos han dado la imagen más clara hasta ahora de lo que se ha convertido México. Y de lo que sus gobernantes están dispuestos a hacer para protegerse. El primero es el caso de Sinaloa, donde un gobernador en funciones del partido gobernante fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de cargos relacionados con tráfico de drogas hacia este país, junto con nueve colaboradores cercanos. El gobierno mexicano no respondió como un Estado comprometido con el estado de derecho. Respondió como un escudo político. Rechazó la acusación, ralentizó la cooperación y nuevamente protegió a políticos vinculados al narcotráfico del escrutinio público” … 

“El segundo es el caso de Chihuahua, donde una gobernadora de oposición que tuvo el valor de desmantelar uno de los laboratorios de drogas sintéticas más grandes de la historia reciente de México ahora está siendo amenazada con destitución e incluso prisión por haberlo hecho en cooperación con Estados Unidos. Dos gobernadores, dos estados, dos acciones opuestas de la misma presidenta. Protección para los alineados con el narco y castigo para quienes luchan contra él. Eso no es coincidencia. Esa es la arquitectura del nuevo Estado mexicano” … 

“Permítanme comenzar con la primera historia: Sinaloa. Es el estado natal del Cártel de Sinaloa, la organización criminal fundada por El Chapo Guzmán y ahora dirigida por sus hijos. Uno de los cárteles que ha inundado las calles estadounidenses con fentanilo, el veneno que ha matado a cientos de miles de sus hijos e hijas; durante años, muchos de nosotros —periodistas mexicanos, activistas y líderes de oposición— advertimos que este cártel había alcanzado un pacto político con el partido gobernante, Morena. Advertimos que el cártel no solo operaba en Sinaloa; estaba moldeando la vida política del estado. Había reportes documentados de participación del cártel en elecciones: hombres armados secuestrando operadores políticos de oposición, robando urnas, intimidando votantes y ordenando a la policía estatal que se retirara. Durante años, los fiscales no hicieron nada. Los tribunales locales certificaron los resultados electorales. Las autoridades federales miraron hacia otro lado. Los presidentes López Obrador y Sheinbaum defendieron públicamente al gobernador electo. Y el pacto narco se mantuvo” … 

AÑADE LILLY: “Tuvo que ser el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y no el sistema de justicia mexicano, quien uniera las piezas. El 29 de abril, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una acusación que parece menos un expediente criminal y más un manual sobre captura del Estado. Según la acusación, el gobernador se reunió personalmente con líderes del Cártel de Sinaloa en encuentros custodiados por hombres armados, donde prometieron apoyo electoral a cambio de acceso a instituciones de seguridad y justicia,  y una vez que ayudaron a ganar la elección, altos funcionarios estatales recibieron pagos mensuales en efectivo a cambio de proteger a miembros del cártel de arrestos y advertirles sobre operaciones apoyadas por Estados Unidos. Incluso un excomandante de policía municipal es acusado de participar en el secuestro, tortura y asesinato de una fuente confidencial de la DEA y de un miembro de su familia” … 

“Los acusados incluyen: un gobernador, un senador en funciones de Morena, el alcalde de la capital del estado, el subprocurador general, exjefes de policía, exfuncionarios de seguridad pública y exmiembros del gabinete. Esta no es una historia de corrupción aislada. Es la acusación de todo un sistema, d una mafiocracia. ¿Y cómo respondió la presidenta de México?, los defendió. Exigió pruebas irrefutables antes de actuar, mientras se negaba a cumplir con lo que exige el tratado de extradición. Acusó a Estados Unidos de intervencionismo e invocó la soberanía, no para defender a México, sino para defender el pacto con los cárteles” … 

“Solo después de una intensa presión pública, el gobernador y el alcalde finalmente se hicieron a un lado. Pero siguen libres. Continúan en Sinaloa. No han sido extraditados. El mensaje de la presidenta de México a Estados Unidos y al cártel no podría ser más claro: el pacto sigue vigente. ¿Y por qué? Porque Sinaloa no es un caso aislado. La alianza entre narco y política se extiende por muchas regiones de México. Entregar a esos diez hombres a la justicia estadounidense sería abrir una caja de Pandora que podría desestabilizar al propio régimen” … 

LA SENADORA acusó: “La presidenta Sheinbaum no actúa desde la fortaleza. Actúa desde el miedo. Teme lo que el mundo pueda descubrir sobre lo podrido que realmente está el régimen. Teme que los cárteles, una vez traicionados, se vuelvan contra quienes ayudaron a construir este arreglo. Siente que, una vez abierta la caja, nunca volverá a cerrarse. Pero no confundan miedo con moderación. Un autoritario asustado suele ser el más peligroso” … 

“Y eso me lleva a la segunda historia: Chihuahua. El régimen ha decidido castigar a una gobernadora de oposición que eligió combatir a los cárteles en vez de acomodarse con ellos, su nombre es Maru Campos. Hace tres semanas, su gobierno desmanteló el laboratorio de drogas sintéticas más grande encontrado en México en tiempos recientes. Bajo cualquier estándar razonable, eso fue una victoria en la guerra contra los cárteles. Un golpe contra las mismas redes que inundan las ciudades estadounidenses de veneno cada día; pero la celebración no duró. Horas después, un vehículo que transportaba oficiales mexicanos y dos ciudadanos estadounidenses cayó por un barranco en el camino de regreso. Los cuatro murieron, incluidos los dos estadounidenses” … 

“Y aquí fue donde cayó la máscara. En vez de apoyar a la gobernadora en su lucha contra el crimen organizado, el gobierno federal dirigió su enojo contra ella. Denunciaron a Estados Unidos por trabajar directamente con autoridades subnacionales. Acusaron a la gobernadora Campos de traición (a la patria).Legisladores de Morena ya solicitaron formalmente su destitución. Algunos incluso han amenazado con encarcelarla por traición” … 

“Permítanme ser muy claro sobre lo que esto significa. La presidenta de México está protegiendo a un gobernador acusado por tribunales estadounidenses de conspirar con el Cártel de Sinaloa para traficar fentanilo a este país y al mismo tiempo, está actuando contra una gobernadora que sí destruyó un laboratorio de fentanilo con apoyo estadounidense. Esa es la versión moral del Estado mexicano. Así luce la justicia asimétrica bajo un narco-régimen” … 

“El problema central es de principios. De proporcionalidad. De prioridades. La cuestión es ¿de qué lado de esta guerra está el gobierno federal mexicano? ¿Está del lado de las fuerzas de seguridad o del lado del cártel? Claramente, la presidenta Sheinbaum y su partido están alineados con los cárteles. Lo que he descrito no es una serie de escándalos. Es el orden político emergente de un país de 130 millones de personas que comparte más de 3,000 kilómetros de frontera con ustedes, que es su principal socio comercial y que se encuentra en el corazón geográfico y económico de América del Norte” … 

“Un nuevo régimen con tres componentes peligrosos: Primero: captura del Estado por organizaciones criminales. Ya no es infiltración; es captura. Los cárteles ya no solo sobornan funcionarios públicos, ahora los colocan; ya no negocian con la policía, la dirigen. Segundo: el desmantelamiento sistemático de los contrapesos institucionales. Una reforma judicial que reemplazó jueces federales independientes por jueces electos, incluyendo exabogados defensores de cárteles, leyes que criminalizan la crítica y el uso de la justicia como arma contra opositores. Tercero: una alianza ideológica con el eje autoritario internacional. El actual gobierno mexicano se ha alineado política y retóricamente con La Habana, Caracas y cada vez más con Moscú y Pekín” … 

“Y como muestran los dos casos que describí, existe un discurso cada vez más agresivo y antiestadounidense dentro de Morena contra cualquiera que se atreva a hablar o cooperar con ustedes.Quienes nos oponemos a este régimen, enfrentamos una doble amenaza: de los cárteles y de sus aliados en el gobierno; el año pasado, más de 40 candidatos a cargos públicos fueron asesinados en México, la mayoría aspirantes a alcaldes en regiones donde los cárteles ya habían decidido quién tendría permitido gobernar.Carlos Manzo, un alcalde valiente que se enfrentó al cártel y a políticos corruptos, fue ejecutado en público frente a su familia” … 

“Lo que más quiero que escuchen esta noche es esto: todavía hay esperanza. Millones de mexicanos están hartos de este narco-Estado. Madres de desaparecidos llenan las calles exigiendo justicia; periodistas independientes con enorme riesgo personal continúan publicando. Existen funcionarios locales honestos. Las organizaciones civiles aún respiran. La oposición todavía no ha sido borrada. Por primera vez en mucho tiempo, el miedo está empezando a cambiar de lado; por primera vez, los políticos que se fusionaron con los cárteles, que se creían intocables, ahora se preguntan si pasarán el resto de sus vidas en una prisión en Estados Unidos; por primera vez, la verdad ha encontrado un camino” … 

“Para los mexicanos, la elección es cada vez más clara: un México de personas decentes, trabajadoras y con principios; y otro México de corruptos, violentos y narco-políticos impunes. Esta es nuestra batalla generacional, es una batalla moral, una batalla entre el bien y el mal; es una batalla que solo los mexicanos pueden ganar al final. Pero no podemos ganarla solos” … 

“A mis amigos estadounidenses les pido tres cosas: Primero, hablen claramente sobre la naturaleza del régimen con el que están tratando. Este no es un gobierno democrático normal con el que simplemente tienen desacuerdos. Es un proyecto autoritario que ha capturado partes importantes del Estado mexicano, desmantela contrapesos institucionales y se alinea con terroristas y potencias antiestadounidenses. Nombrar las cosas correctamente es el primer paso para enfrentarlas” … 

“Segundo, continúen utilizando las herramientas legales a su disposición, dentro de los límites de los tratados y acuerdos bilaterales, para llevar a los narco-políticos mexicanos ante la justicia; bajo las condiciones actuales, solo Estados Unidos puede procesar de manera creíble a quienes trabajan con los cárteles en México. La acusación contra Rocha no debe ser el final, debe ser el comienzo” … 

“Tercero, no nos abandonen a los mexicanos que seguimos luchando. Periodistas independientes, organizaciones de víctimas, funcionarios locales honestos, gobernadores como Maru Campos que eligieron el camino valiente de hacer lo correcto bajo enorme presión. Somos prueba de que otro México todavía es posible. No permitan que nos silencien; no les estamos pidiendo que peleen nuestra guerra por nosotros (…) “La acusación contra Rocha es, sin exagerar, la acusación criminal política más trascendental jamás presentada contra un gobierno mexicano en funciones” (…) “Esto no es una democracia en dificultades, es un Estado criminal. Nosotros, en la oposición mexicana, estamos listos para hacer nuestra parte para revertir esto. Estamos preparados para resistir. (…) “Que Dios nos guíe. Y que Dios nos ayude a liberarnos de la depravada izquierda narco-terrorista” … (GFA).- 

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