BRILLOS DE ESPERANZA

POR: GUSTAVO FLORES

A 8 marzo, 2022

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, RUMORES rinde homenaje a ellas con la publicación del articulo “Brillos de Esperanza ” escrito por nuestra jefa de redacción Ruth Flores Morales y que fue el reportaje principal de la edición 10 de nuestra revista impresa, en septiembre del 2019. Lamentablemente los lectores se darán cuenta que a poco más de dos años de distancia, las condiciones de vida y las agresiones e injusticias para nuestras mujeres, siguen siendo iguales o peores.

Cada mañana al prepararnos para salir al colegio, mis hijas y yo escuchamos el noticiero, he recibido críticas por dejarlas ver las noticas a su temprana edad, pero cuando escucho y veo su sentir con respecto a temas que inevitablemente están ya en su entorno, me parece que no estoy cometiendo ningún error.

Las más pequeña tiene 10 años y una mañana veía con inquietud como narraban el caso de una joven que fue violada y golpeada por su jefe en las instalaciones de su trabajo. Cuando quise distraerla poniéndole una chamarra, me dijo: mami ese es un auténtico caso de “Violencia de Genero” y se dispuso a explicarme:

“Antes las mujeres no podíamos estudiar, ni votar, ni trabajar, solo podíamos ser costureras y yo creo que ahora que somos libres de hacer lo mismo que los hombres, eso a algunos los hace enojar y es cuando les hacen cosas malas, como golpearlas y quitarles oportunidades de trabajo, porque se dan cuenta que nosotras podemos ser hasta mejores que ellos. Mami, estoy feliz de ser lo que soy, una Mujer”.

María de 16 años, no logra comprender y aceptar porqué las niñas de su edad ya tengan que cargar en su bolso gas pimienta, o aprender defensa personal, simplemente cree que no debería ser así, el respeto de un hombre a una mujer debe existir siempre… la realidad desgraciadamente es otra.

Las estadísticas no engañan, el aumento de feminicidios ha ido en crecimiento considerable en los últimos años, nuestro país y sus gobernantes no nos garantizan una vida digna y segura, que está pasando? En que momento pasamos de ser la “mas maravillosa creación del mundo” a ser un objeto que se usa y se deshecha, algo tan insignificante como para no buscarnos si desaparecemos, para no castigar a nuestros agresores, para cerrarnos puertas y oídos, para dejar que nos maten y el mundo siga como si nada hubiera pasado…

De acuerdo con la ONU, nueve mujeres son asesinadas en México cada día, hecho lamentable y alarmante sin embargo parece que a las autoridades no les parece así, pues muy pocas veces se ha llevado a cabo una acertada investigación y logrado hacer justicia, pocas, muy pocas veces.

De 2015 a la fecha, suman 3,200 feminicidios a nivel nacional. Solo de enero a junio de 2019 se registraron 470 casos, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

El sentimiento de miedo es latente siempre y en todo lugar pues si vemos las estadísticas nos damos cuenta que ni en la vía publica, ni en parques, mercados, escuelas, trabajos y ni en casa estamos seguras.

Este último merece mención aparte, pues la violencia que ejercen parejas, esposos, exnovios o exesposos contra las mujeres en México es verdaderamente alarmante. El 19.4% de las mujeres ha enfrentado, por parte de sus parejas, agresiones de mayor daño físico, que van desde los jalones o empujones hasta golpes, patadas, intentos de asfixia o estrangulamiento e incluso agresiones con armas de fuego y abusos sexuales.

Y cuando esto sucede ¿Dónde están las autoridades? La respuesta es dolorosa, pues solo aparecen para condenar a la víctima y proteger al agresor.

Números, cifras, un caso mas, un archivo mas que guardar en carpetas que no se vuelven a abrir, eso es para ellos, para quienes se supone nos tienen que cuidar, para quienes se prepararon y formaron de acuerdo a una ideología de protección y de servicio , mentalidad que evidentemente ya no existe en ellos.

Pues no solo se han hecho “tontos” al recibir un caso de violencia contra las mujeres o en el peor de los casos de asesinato, se han burlado, han hecho leña del árbol caído , y han condenado a quienes exigen justicia. De 100 mujeres entrevistadas por Amnistía Internacional tras su detención (por cualquier causa), 33 de ellas, denunciaron haber sido violadas durante el arresto, principalmente por parte de la Marina, Policía Municipal y policías estatales; 72% dijo que sufrió manoseo.

Las recientes marchas dadas en la ciudad de México y en otras partes del país se dieron después de ser dado a conocer el testimonio de una adolescente que fue violada por policías capitalinos, hecho que terminó con la paciencia y tolerancia de cientos de mujeres que salieron a las calles a exigir justicia, respeto y un cambio que es urgente.

La convocatoria indicaba que desde el medio día del pasado 12 de Agosto, el contingente daría inicio a la marcha saliendo de las oficinas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) con dirección al edificio de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJ-CdMx). Acto que en apariencia no pasaría a mayores si no es por la respuesta de la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, calificando las movilizaciones contra la violencia de género como una “provocación”, hecho que desató aún mas la furia de las marchistas, organizando así una segunda vuelta que tuvo lugar 4 días después, y en la que las protestas se sintieron con mayor intensidad.

En esta ocasión, las manifestantes lanzaron gas de color rojo y diamantina rosa contra el Secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta Martínez, quien se encontraba en entrevista con diversos medios de comunicación. Al respecto, dijo que sería hasta que se “calmaran los ánimos” cuando atendería las peticiones del contingente y coordinaría una comisión. La rabia de ver cerradas las puertas del edificio, desencadenó que empezaran a patear la puerta de cristal.

La impotencia de las jóvenes hizo que usaran toda clase de objetos para romper la puerta de cristal del edificio, tomaron la recepción y pintaron mensajes en paredes. La marcha fue contenida por un grupo de policías que resguardó el acceso al resto del edificio.

Podemos o no estar de acuerdo con estos actos, en los que el coraje y la frustración toparon en cosas materiales. El día de mañana todos esas paredes, vidrios rotos y monumentos dañados estarán reparados, pero ¿Cuándo es que el dolor de tantas muertes quedará reparado? ¿Cuándo podremos gritar que se hizo justicia? ¿Cuándo nos regresaran a las que ya no volvieron a casa?. Segura estoy que si la violencia llegara a alguna de las mujeres de nuestras familias o de nuestro círculo social más cercano, todo nos parecería poco.

Lloramos las muertes, nos preocupan las desapariciones y nos angustia el presente y el futuro, pues es un problema que no solo debe incumbir al sector femenino, todos tenemos madre, tenemos hijas y hermanas que no están exentas a que les pase algo. Todos conocemos a alguien que ha sufrido violencia o discriminación por el simple hecho de ser mujer.

El 16 de Agosto no solo marcó las calles de rosa, marcó un antes y un después en la historia de esta lucha, las mujeres mexicanas alzaron la voz por aquellas que ya no pueden hacerlo porque están muertas, o aquellas que no lo hacen por miedo, hoy con firmeza sabemos que no estamos solas y que el dolor que hoy compartimos por cada una de las víctimas, se convertirá en nuestra fuerza.

La violencia de genero ya no debe ser un dolor silencioso, debemos gritarlo, debemos hacernos escuchar y si la única manera de hacerlo es quebrando vidrios o pintando con brillantina el país, lo haremos, pues ha llegado el momento niñas, jóvenes, señoras. Ha llegado el día mujeres y estamos juntas en esto.

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