*Del orgullo y admiración a vergüenza nacional *No todo el Ejercito es corrupto, solo sus mandos

POR: MAAT

A 22 noviembre, 2021

“En arca abierta, hasta el más justo peca”

LO ADVERTIMOS en anterior entrega: El presidente Andrés Manuel López Obrador le está dando demasiadas cosas a la Secretaría de la Defensa Nacional, o mejor dicho a los Generales, a los mandos militares. No solo la construcción de algunas de las mega obras de su régimen en las que se invierten multimillonarias cantidades de dinero como el Aeropuerto Felipe Ángeles y el Tren Maya, así como cuatro aeropuertos más en el sureste, sino que les tiene prometida la operación y hasta las ganancias, además de carreteras, administración y manejo de puertos y aduanas, construcción de 2 mil 700 Bancos del Bienestar, etcétera … porque les puede despertar la ambición, les puede tentar a ganar más de lo que están acostumbrados a recibir por cumplir con su deber como servidores de la Nación, como protectores de los mexicanos y a no conformarse con lo que les corresponde por conservar la paz y la seguridad de México, sino que ya no esperarán a que el Mesías les dé, sino que tomarán por sí cuando deseen…

POR SUPUESTO que el sonsacador no pensaba como nosotros, quizás porque estaba totalmente errado en su juicio sobre los militares y los creía prohombres, humanos de excepción y casi santos, gente que sí aguanta cañonazos de 50 mil pesos y hasta de millones de pesos. Al menos así quedó de manifiesto este pasado 5 de noviembre cuando en una de sus mañanera el presidente López Obrador que para entonces ya les había dado a manos llenas a los Generales anunció la creación de una empresa militar para, palabras más palabras menos, la administración de todo lo que le ha regalado a la SEDENA…

EN EFECTO, el Gobierno federal en voz del mero mero anunció que constituirá una empresa militar para administrar proyectos de infraestructura estratégicos, “porque no confía en la administración de civiles”. Bajo el mando, operación y administración de dicha empresa, quedarían o quedarán si el mayúsculo escándalo recién descubierto no hace recapacitar al Peje, entre otros el Tren Maya, los aeropuertos “Felipe Ángeles”, construido por elementos castrenses, y los de Palenque, Chetumal y Tulum…

TODOS ESOS Y OTROS serán parte de la empresa manejada por la Secretaría de la Defensa Nacional, informó el Presidente Andrés Manuel López Obrador, “… porque imagínense, si estos bienes se lo dejamos a Fonatur o a la Secretaría de Comunicaciones, no aguantan ni la primera embestida. Acuérdense lo que hicieron con Fonatur, que vendían terrenos a siete pesos el metro cuadrado en zona turística; ni lo que cuesta un metro cuadrado de alfombra, y así remataron todo”, justificó el Presidente en su conferencia matutina. Agregó que el corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que incluye un complejo de parques industriales, ramales y los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, estarán bajo custodia de la Secretaría de Marina, pero ni por casualidad los dejarán en manos de civiles, no dijo de civiles porque son corruptos, pero lo pensó o eso se entendió…

EL MESÍAS añadió: “Esto nos va a garantizar que no se privaticen estas obras, nos garantiza también buena administración y nos garantiza seguridad en todo lo que es el sureste, el istmo y el sureste, tanto con la Marina como con la Sedena. El 75 por ciento de las utilidades de las obras y terminales servirá para pagar pensiones de las Fuerzas Armadas y 25 por ciento para el pago de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado”, concluyó…

ESCASOS QUINCE días después, tan solo dos semanas la realidad le daría una terrible cachetada al presidente. Aquellos por cuya honestidad, rectitud y casi santidad se rasga las vestiduras, lo ponen en vergüenza ante todo el pueblo de México al ser protagonistas de uno de los más grandes escándalos de corrupción jamás descubierto. Tan solo en la construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles en la Ciudad de México que López Obrador le confió a los miliares a cuyo frente está el General Luis Crescencio Sandoval, han cometido hechos de corrupción de todo tipo, que van desde la celebración de contratos de licitación ilegales, contratación de empresas fantasmas, asignación de obras millonarias sin licitación y a personas física y morales inexistentes, desviaciones multimillonarias y por tanto posibles peculados…

NO QUEREMOS ni imaginarnos lo que sintió el presidente López Obrador cuando fue enterado de que sus mejores gallos le salieron balines, de que aquellos a los que puso de ejemplo ante el mundo entero como los apóstoles de la honestidad, de la rectitud, de que son incapaces de tomar algo que no es suyo, a las primeras de cambio resultaron unos bandidos. Y lo peor, El Peje tomó a sus militares como pretexto para insultar a los mexicanos todos: Los militares son honestos, los civiles (todos los mexicanos) son corruptos, había expuesto de alguna manera cuando anunció la empresa militar…

LA VERDAD ES que ni todos los militares son corruptos, ni todos los civiles lo son. Para el caso, quienes se encuentran involucrado en el escándalo del Felipe Ángeles son unos cuantos militares y todos de los altos mandos; para la gran mayoría de quienes integran nuestro glorioso Ejército Mexicano nuestro respeto, nuestro reconocimiento y nuestro compromiso de exigir para los corruptos el castigo que merecen porque no es posible que las manzanas podridas afecten a tan gloriosa institución…

CON RESPECTO a la podredumbre del Ejército en Santa Lucía, otra vez fue el reconocido periodista Carlos Loret de Mola el que le rascó aquí allá y con su extraordinario olfato y sentido para las buenas noticias y con mucho trabajo de investigación atrapó con las manos en la ratonera a los militares, los ídolos del mandamás de la 4T. En un resumen de su artículo, Loret expone:…

“Los contratos de Santa Lucía: el Ejército tocado por la corrupción

“Un negocio de renta de juegos inflables resulta que es proveedor de tractocamiones. Su domicilio no existe. Una pequeña tlapalería en la colonia Tacuba de la Ciudad de México recibió contratos por 77 millones de pesos. Supuestamente suministró medio millón de piezas: cisternas, material hidráulico, mangueras. Una compañía recibió ocho contratos dos semanas después de ser investigada por desviar 29 millones de pesos en caminos que nunca hizo.”

“Otra empresa rentó maquinaria pesada. Le dieron 19 millones en contratos. En la dirección que puso como sede, no hay rastro ni de oficinas ni del dueño, que es un policía municipal. Estas y otras linduras descubrió la reportera Isabella González, de Latinus, al revisar 966 contratos que otorgó el Ejército para la construcción del aeropuerto de Santa Lucía: hay empresas fantasma, compañías investigadas por desvíos de recursos y operaciones que se antojan como maquillaje para actos de corrupción. Es una de las obras icónicas del sexenio. Y es un escándalo mayúsculo.”

“Los contratos llevan el sello del actual gobierno federal: se otorgaron sin licitación. 7 de cada 10 contratos fueron por adjudicación directa, y los otros 3 se dieron invitando sólo a tres personas. Un festín de malas prácticas. Y todo, en la multimillonaria y emblemática obra del presidente Andrés Manuel López Obrador: el aeropuerto General Felipe Ángeles, mejor conocido como Santa Lucía. Nada más en esa megaobra hay 75 mil millones de pesos. El presidente de México convirtió al Ejército en la compañía constructora más próspera del país. Ninguno de los grandes consorcios constructores de México tienen hoy tanta obra como las fuerzas armadas: el aeropuerto de Santa Lucía, cuatro aeropuertos más (Tulum, Palenque…), un tramo del tren maya, las dos mil sucursales del Banco del Bienestar… la lista parece interminable, el dinero fluye sin pausa ni control, y el peligro crece.”

Y AGREGA: “Cuando hace años se instruyó al Ejército combatir al narcotráfico, surgió de inmediato la alerta de muchos especialistas: la institución más estratégica del Estado mexicano será puesta en situación vulnerable ante el poder corruptor del crimen organizado. El tiempo les dio la razón: el narco penetró al Ejército. Ejemplos sobran. En este sexenio, el presidente López Obrador decidió convertir al Ejército en una empresa privada. Lo puso vulnerable ante el poder corruptor del dinero. Ahogados en contratos y en tareas, esta revisión de 966 contratos de Santa Lucía exhibe que los militares están cayendo en las peores prácticas corruptas que tanto se condenaron en sexenios pasados.”

NOSOTROS LO adelantamos, como lo señalamos en el primer párrafo. El extraordinario periodista Ángel Verdugo lo dijo este día en su mañanera: “En arca abierta, hasta el más justo peca”… (GFA).-

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