*República castrense *Como enredadera

POR: MAAT

A 8 noviembre, 2021

PODRÁN DECIR en su defensa que ellos no lo pidieron; podrán alegar que ni lo solicitaron ni lo exigieron, incluso que solamente están aceptando lo que en bandeja de plata les obsequia el presidente, el que por cierto por largos años incluso siendo candidato los maltrató y les demostró públicamente su repudio; podrán incluso recurrir al conocido refrán de “a quién le dan pan que llore” pero, en opinión de quienes participamos en la diaria planeación, redacción y edición de RUMORES, los Generales de la SEDENA como dicen por ahí, se están pasando…

Y TAN SE están pasando que poco a poco se están apoderando de funciones y operaciones que deben estar en manos de civiles y no solamente eso, la élite de los militares no solo construye, dirige y decide aplicando discrecionalmente fondos multimillonarios del erario federal, sino que además, con la venia del Mesías, habrá de quedarse con las ganancias de las megaobras cuando se pongan en funcionamiento, lo que a querer y no, dado que son tan humanos como los civiles, terminarán por ser tentados por la ambición, por la avaricia y la corrupción. Esto no lo decimos nosotros, lo dicen los diversos casos de elementos castrenses que se han involucrados en ilegalidades y el hecho de que de sus filas haya surgido la simiente de algunos de los grupos más peligrosos de la delincuencia organizada…

POR ELLO LO que ahora hace el presidente Andrés Manuel López Obrador al darles todo y de todo, pero nos referimos a todo y de todo que en realidad le corresponde a la sociedad civil, es como sembrarles una semilla de una enredadera que les puede despertar ambiciones que no tenían antes cuando su único interés y objetivo era servir a la patria; y puede ser, ojalá y no, que la mala semilla los haga trepar y traspasar líneas que luego hagan arrepentirse al régimen de la Cuarta Transformación…

ES DE SUMO preocupante El anuncio hecho por el presidente en el sentido de que se creará una empresa operada por los militares para administrar y recibir los ingresos que aporten el Tren Maya, el proyecto del corredor Interoceánico, el Puerto de Coatzacoalcos, el aeropuerto Felipe Ángeles de la Ciudad de México, y los aeropuertos por construirse en Chetumal, Tulum y Palenque; anuncio que confirma el deseo de López Obrador de consolidar el poder de los soldados frente al resto de su gobierno y más sobre la sociedad civil…

ESTO NO puede tener otra lectura, ya que se trata de los proyectos más ambiciosos de su gobierno y los que más le cuestan, son miles y miles y miles de millones de pesos los que ahí gasta, dejando sin presupuesto a cosas mucho más importantes, como la adquisición, distribución y aplicación de medicamento para niños con cáncer, la vacuna anticovid para niños, las guarderías infantiles, las participaciones a los estados a los cuales cada vez les quita más, etcétera, todo para meterle más dinero a estas megaobras que le está entregando a las fuerzas armadas para que las construyan y ahora sean las beneficiarias…

NO HAY DUDA pues de que al final del sexenio, México estará más que militarizado, que la nuestra será una especie de República Castrense, no solamente por la fuerza económica que tendrán los Generales de la SEDENA, sino porque además no debemos olvidar que en su afán de darles todo, el presidente Andrés Manuel envió un proyecto de Ley a la Cámara de Diputados para poner a la Guardia Nacional bajo control de las fuerzas armadas. En su origen, la formación de la GN fue aprobada a condición de que fuera un organismo civil, sujeto a códigos civiles; ahora desconociendo olímpicamente todo eso, El Mesías intenta convertirla en una dependencia de los militares. ¿Cómo no preocuparse por esta fuerza adicional que el presidente quiere otorgar a los Generales, además de la enorme capacidad económica y autónoma que ya tendrán por encima de cualquier otro sector gubernamental y de la sociedad civil. Aparte de todo eso, tiene la fuera propia del Ejército y ahora pretende darle la de la Guardia Nacional, un poder policiaco y político enorme frente a los ciudadanos…

QUERIENDO CONVENCERSE de sus irracionales acciones, López Obrador comenta en su mañanera que esta decisión en favor de la SEDENA, la toma porque el Ejército es la institución más confiable y disciplinada del Estado mexicano y quizás tiene razón, es más, la tiene, pero como ya anotamos en los párrafos iniciales; darles tanto y sin necesidad, darles lo que no les toca, lo que no es de su naturaleza sino que le pertenece a la sociedad civil; dárselos de manera tan fácil como la construcción de aeropuertos, trenes y autopistas, pero además darles luego las ganancias de su operación ya es demasiado, es jugar con fuego, es despertar ambiciones sin necesidad alguna…

ASÍ MISMO, confiar a ciegas en los Generales y desconfiar de todos los demás es aparte de injusto una tontería que le puede traer al presidente no solamente la confirmación del desencanto de la sociedad civil, sino malestar entre la gente de su propio gabinete, pues a todos sin excepción les está diciendo que no les tiene el mínimo de fe, que cree en los militares, pero no en ellos; que cree en aquellos a los que como opositor y como candidato tachaba de criminales y adelantó que los regresaría a los cuarteles. Hoy en lugar de eso, les está entregando la administración y las ganancias de gran parte de México…

EL RIESGO MAYOR es que el empoderamiento de los militares aunado a que el presidente en funciones tiene la calidad de Comandante Supremo puede prestare en cualquier momento a tentaciones autoritarias o represivas contra el pueblo, algo que en otros países de América ha ocurrido y de lo cual México afortunadamente se ha salvado. Y hablando de los militares, si se les sigue tratando como los únicos capaces, como los únicos que saben de todo, como los mejores entre los mejores, se la van a creer y … ¿cuánto tiempo pasará antes de que comiencen a ofrecerse para corregir o resolver lo que a su juicio hacen mal los civiles?…

¿CUÁNTO TIEMPO pasará para que la tentación se convierta en ambición y ya no esperen a que les den, sino que los militares comiencen a tomar las cosas por sí mismos? A propósito de eso, el prestigiado periodista Raymundo Rivapalacio en su columna Estrictamente Personal de este día, que titula “Rancho de lujo al Ejército”, da un ejemplo que ilustra la respuesta a nuestra pregunta. “El 27 de octubre de 2016, la Procuraduría General de la República aseguró el rancho “Las Mesas” en Valle de Bravo. Con una superficie de casi un millón de metros cuadrados, es una propiedad de ensueño que incluye entre sus lujos una alberca para caballos. Su dueño real era Javier Duarte, el gobernador de Veracruz, actualmente en la cárcel, pero en el papel Moisés Mansur Cisneros, su amigo de la universidad que lo hizo millonario y que logró fugarse a Canadá antes de ser detenido, es quien tenía las escrituras a su nombre. Mansur Cisneros eludió a la justicia peñista, y cuando inició el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, comenzó una larga negociación para entregar el rancho al gobierno a cambio de no ir a prisión.”

“En la lógica del gobierno donde le importa más la reparación de daños que meter personas a la cárcel -salvo algunas excepciones-, Mansur Cisneros comenzó a platicar los términos con los abogados de la Presidencia de la República. De esta forma concluyeron un acuerdo oral donde el confidente de Duarte, considerado su prestanombres, entregaría el rancho. Desde un principio, la idea en Palacio Nacional es que se quedara en las manos de la Secretaría de la Defensa, porque el general secretario Luis Crescencio Sandoval, pensaba trasladar el criadero militar de ganado Santa Gertrudis, en Saucillo, Chihuahua, fundado en 1927, a Valle de Bravo, y construir algunas residencias para el alto mando”.

“Las negociaciones caminaban perfectamente, pero las prisas ganaban a Lomas de Sotelo. Los generales no esperaron a que se concretara legalmente la transferencia del rancho, y ocuparon de manera irregular, jurídicamente muy débil, la propiedad de Duarte-Mansur Cisneros. Para darle sentido a esa ocupación prematura, empezaron a pasar la charola entre empresarios en Valle de Bravo, para poder hacer las adecuaciones que querían en el rancho. Cuando menos 16 millones de pesos de capital privado se habían inyectado hasta octubre pasado, que todo indica que tuvo como incentivo el quedar bien con el secretario de la Defensa, para evitar problemas con los generales y con el Presidente. Con este gobierno no hay garantía que aun financiando la remodelación militar de “Las Mesas”, se garantizara el no ser objeto de la furia presidencial, pero sería casi una certeza que si se negaran, habría represalias”.

“El mecanismo que se diseñó para que subrepticiamente el rancho pasara a los militares, era mediante un juicio donde el juez decretara el abandono del rancho “Las Mesas”, para que entonces se le donara a la Secretaría de la Defensa. No se pensaba que habría ningún obstáculo, pero durante el proceso se atravesaron los ajustes en la Consejería Jurídica de la Presidencia y las cosas se complicaron, porque los abogados de Mansur Cisneros, entendiendo las vulnerabilidades que ello generaba, y viendo que ni el nuevo equipo de abogados ni en la Fiscalía tenían claro los pasos a tomar, cambiaron la estrategia”.

“La defensa de Mansur Cisneros descuadró toda la negociación previa. Su abogado, Jorge Arturo Galván Jiménez, solicitó un acuerdo reparatorio -que no estaba en el pacto negociado originalmente-, a cambio de que su cliente lo cediera en su totalidad en el Órgano Administrativo Desconcentrado Especializado en Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal, que depende de la Fiscalía General, y no en la Fiscalía de Control Competencia, que era donde estaba radicado el proceso, con lo cual ubicaron la negociación dentro de un marco jurídico en donde no habría necesidad de llegar a juicio. La Fiscalía General no objetó -aliviando la presión sobre Mansur Cisneros- y empezaron a darse cuenta que la estrategia del imputado buscaba nuevas concesiones del gobierno y alargaba los tiempos”.

“Los fiscales habían argumentado que el decreto de abandono podría fincarse a partir del tecnicismo de que 90 días después del aseguramiento del rancho en octubre de 2016, ningún interesado había manifestado su interés en el rancho, como lo exige la ley antes de proceder a decretarlo como “abandonado”. Este tecnicismo no fue visto -o no se quiso ver- en la Procuraduría General de la República durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, pero tampoco lo había considerado la Fiscalía General hasta que el tiempo para satisfacer a los militares apremió. Con esta argumentación a cuestas, a finales de octubre se realizó una audiencia en donde la Fiscalía General solicitó al juez que decretara el abandono del rancho, pero para sorpresa de los fiscales, el abogado Galván Jiménez informó al juez de la existencia de un oficio en donde mostraba que su cliente había manifestado su oposición al aseguramiento del rancho, de sus bienes y cuentas, en tiempo y forma. La Fiscalía General no conocía la existencia del oficio, por lo que se programó una nueva audiencia para que los abogados de Mansur Cisneros presentaran la documentación. La audiencia fue programada para días después, pero por lo que se ha podido conocer, no ha avanzado la negociación”.

“En Valle de Bravo se ha reportado incertidumbre y una cierta ansiedad y desgaste por el impasse que se ha vivido jurídicamente, pues desconocen qué sucederá con los millones de pesos que han invertido en la remodelación y readecuación de “Las Mesas”, confiando en que sería para la Secretaría de la Defensa. Pero también en Lomas de Sotelo hay molestia e inquietud por los tropiezos que ha tenido la Fiscalía General para solucionar lo que pensaban sería rápido. Sorprende que los fiscales, de probarse la existencia del oficio presentado por la defensa de Mansur Cisneros, pudieran haber sido omisos y negligentes al revisar toda la documentación del caso”.

“Mientras tanto, los abogados de Mansur Cisneros han solicitado más concesiones, donde no sólo estaría a salvo de ir a la cárcel, sino que también haya una compensación económica. Vaya, pues. Los fiscales se volvieron a meter en problemas por el mal manejo del caso de “Las Mesas”, sumando a generales y empresarios como daño colateral”. Hasta ahí el artículo de Rivapalacio. Este es pues un caso en el que los Generales, que se están acostumbrando a que les regalen todo, no esperaron plazos y términos legales e invadieron el rancho de lujo del exgobernador de Veracruz ilegalmente… )GFA).-

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