*Lara y la incompetencia *Torreón de mal en peor

POR: MAAT

A 17 julio, 2021

CUANDO EL primero de marzo le fue tomada la protesta como alcalde interino de Torreón, luego de que el inefable y corrupto Jorge Zermeño Infante solicitara licencia para ausentarse unos meses del cargo, creyendo torpe e ingenuamente que los torreonenses tan golpeados y perjudicados por su gobierno iban a votar por él y hacerlo diputado federal, hubo en la ciudad un sentimiento de esperanza, de optimismo y en algunos sectores hasta de alegría, pues su imagen de entonces era la de un político joven, trabajador, honesto y entregado a su labor por Torreón y la ciudadanía…

LAMENTABLEMENTE, tres meses y medio después, a la hora de volverle a entregar la silla a Su Señoría y regresar a la Secretaría del Ayuntamiento, los torreonenses conocemos a un Sergio Lara muy distinto, totalmente lo opuesto a lo que se creía de él; hasta sus amigos tuvieron por fin la oportunidad de conocerlo como realmente es, igual que todos aquellos que se muestran tal cual son a la hora de subirse a un ladrillito y marearse toditos, como si el poder público fuera para siempre, y eso que él bien sabía que su paso por la Alcaldía sería de escasos tres meses…

LOS QUE ESPERABAN mucho de él, se equivocaron porque en el tiempo que ha sido Secretario del Ayuntamiento con Zermeño, un año en su primera administración y 2 años 2 meses en la segunda, Sergio Lara ha actuado siempre eficazmente como bombero, como apaga-fuegos. Que surge un problema de campesinos aquí, el alcalde lo manda a él a resolverlo; que otro de jornaleros allá, de inmediato, lo envía Zermeño; que gente de tal o cual sindicato tiene un conflicto y demanda la intervención de la autoridad municipal, allá va el secretario del Ayuntamiento; que hay un plantón en la Presidencia, Sergio es el que dialoga con ellos y generalmente con buenos resultados…

SÍ, PARECÍA que la decisión de nombrarlo a él interino de Zermeño en su ausencia era la mejor; aparecía como el más capaz, el más preparado, el de más tablas en el gabinete. Nadie en ese momento reparó en que simplemente era al que se le estaba dando la oportunidad de lucirse porque, el que arreglaba entuertos con jornaleros, campesinos, trabajadores y colonos enojados o que demandaban servicios, no era Sergio Lara, sino la representación que llevaba. Expliquémonos: Lara obtenía buenos resultados porque Zermeño le daba facultades para ello, el alcalde lo respaldaba y entonces el Secretario del Ayuntamiento ofrecía una y otra cosa y más que Su Señoría le autorizaba, entonces si resolvía la situación ante el público e colgaba la medalla y si no, el que quedaba mal era el alcalde…

EN FIN, LOS bajos límites de su verdadera capacidad, su incompetencia y su pequeñez fueron quedando al descubierto día con día a partir de tomar posesión como alcalde interino de Torreón, porque Sergio Lara es muy bueno para cumplir órdenes, para ser segundo, para alzarle la voz a quien sea, escudándose en que “son órdenes del patrón y hazle como quieras”, pero no tiene los tamaños para decirle a esa misma persona que son órdenes suyas. Así la disciplina que al menos en el gabinete mantenía Zermeño (hasta para hacer travesuras y corruptelas hay que ser disciplinados o mas temprano que tarde tienen que marcar barrote) fue relajándose, fue perdiéndose hasta que casi cada quien se dedicó a hacer lo suyo, es decir lo que le convenía a sus intereses, no a los de los torreonenses. La esperanza de la ciudadanía de que con Lara las cosas serían mejores, se convirtió en una gran decepción…

Y ES QUE para colmo, entre los diversos funcionarios panistas municipales, los buenos, los regulares y los malos, durante el tiempo que Lara estuvo como alcalde, o caricatura de alcalde, había el convencimiento de que lejos de cumplir con su función, trató de hacer relaciones para continuar su carrera ya fuera en lo político o haciendo negocios con gente ajena a Acción Nacional. Al respecto se le acusa de que descuidó sus deberes oficiales por acercarse a empresarios millonarios de uno y otro lado del Nazas, al tiempo que lejos de actuar con dignidad y desde luego con respeto, mostró una actitud casi de servilismo con el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís. No habrá que esperar mucho tiempo para confirmar esto…

ESTA MISMA incapacidad de Lara, esta misma falta de oficio político, este mismo pensar primero en asegurar su futuro ligando un cargo aunque sea en la oposición o metiéndose al mundo de los negocios, aunado al gran hoyo que Luis Fernando Salazar le hizo al PAN, motivó que el interino no haya movido ni un solo dedo para evitar que varios regidores panistas se hayan ido a la oposición o se hayan declarado independientes, de tal suerte que el Cabildo dejó de ser blanquiazul, y todo porque Sergio Lara es absolutamente inoperante, incapaz de impedirle a personas con las que creció en el PAN, con las que estuvo en incontables congresos, juntas, sesiones, convivios y “conbebios” que abandonaran el partido y hoy Acción Nacional y la administración municipal panista paga las consecuencias…

A QUE NOS referimos, simplemente al hecho de que durante todo el interinato de Lara y todavía ahora que regresó Zermeño, es decir durante los meses de marzo, abril, mayo y junio, la mayoría en el Cabildo de Torreón ha rechazado los estados financieros que presenta la Tesorería Municipal. El último de ellos, el correspondiente al mes de junio, fue presentado apenas el día de ayer en la Sexagésima Primera Sesión Ordinaria de Cabildo, pero la mayoría opositora que integran las fracciones de PRI, Morena y los llamados independientes, que eran panistas, le dieron para atrás, determinando los ediles que se de vista a la Auditoría Superior de Hacienda respecto a esta determinación, por encontrar inconsistencias y falta de claridad respecto al uso de los recursos públicos… (GFA).-

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