*A Lara le pican los ojos *Bueno, ingenuo o…

POR: MAAT

A 11 mayo, 2021

COMO SECRETARIO del Ayuntamiento brilló. Sin duda alguna fue el funcionario municipal más eficiente y de mejor imagen en la administración de un año y en la de tres durante el tiempo que Jorge Zermeño Infante cobró como alcalde de Torreón hasta hace poco menos de 2 meses. La explicación es sencilla: Sergio Lara Galván en aquel tiempo no tenía nada que perder, actuaba como bombero cada que su patrón o alguno de los favoritos de Su Señoría cometía un desliz o una barrabasada, que por cierto era muy seguido y lo llamaban para que los resolviera, lo que hacía sin mayor problema porque tomara cualquier decisión a él no le afectaba en lo particular y todo representaba puntos positivos para su carrera. Por eso Zermeño a la hora de elegir quien ocupara su lugar cuando tuvo que dejar la alcaldía en busca de la diputación federal en el actual proceso electoral, no lo dudó y lo dejó a él…

LARA, EL BUEN Lara, se está dando cuenta ahora que no es lo mismo ser bombero y llegar a cualquier fuego con la manguera lista para dirigirle el chorro a presión para apagarlo sin importarle a quién salpique, que ser el jefe del cuartel y cuidar de no afectar ni a amigos ni a enemigos por las consecuencias que pueda traerle después; en otras palabras, que no es lo mismo nada más cumplir órdenes con el respaldo del patrón, que ser el jefe de la comuna y tener toda la responsabilidad de lo que el gobierno municipal haga o deje de ser en favor o en perjuicio de los torreonenses…

YA SIN EL manto protector de Su Señoría, a Larita comienza a notársele lo novato, los problemas de la ciudad lo agobian y el fuego amigo lo atosiga, además de que hubo en el gabinete del Palacio Municipal quienes se molestaron por su designación y cada que se equivoca lo filtran a los medios, además de que le pican los los a la hora de cumplir con su encomienda, confiando- en que el alcalde sustituto no se dará cuenta, porque entre la preocupación diaria por hacer creer a la comunidad que el cargo no le quedó grande, enderezar entuertos, tapar los hoyos que en materia financiera dejó su amigo, ángel de la guarda y padrino político Zermeño, además de poner todo tipo de cuidados para no hacer enojar al gobernador con sus acciones y de plano sonreírle, hacerle caravanas y prácticamente obedecerle en todo, Sergio pasa sus días contando los que faltan para entregar la oficina con el menor desgaste posible…

DE MOMENTO no nos vamos a meter en honduras para ejemplificar como es que los funcionarios municipales le pican los ojos al alcalde sustituto de Torreón, siempre en perjuicio de la ciudadanía. A continuación les platicaremos el Caso de la Señora Elisa:

ESTE ES el Caso de Doña Elisa, pero en los hechos puede ser el de Doña Petra, Doña Toña, Doña Chole, Don José, Don Beto, Don Luis, todos ellos torreonenses, víctimas cotidianas de la corrupción de los funcionarios municipales a los que hasta hace dos meses un alcalde igualmente corrupto (Zermeño) les daba manga ancha para “trabajar” siempre y cuando se pusieran la del Puebla y ahora esa manga ancha se las da el alcalde sustituto por novato e ignorante de lo que pasa, porque le pican los ojos…

DOÑA ELISA, mujer sola es viuda y vive de la pensión que le dejó su marido que falleció hace ya varios años, dejándole por herencia una pequeña casa en una de las tantas colonias pobres que tiene nuestra ciudad y como ya señalamos una pensión del IMSS, por lo que el lector se ha de imaginar de entrada, que lo que recibe cada mes apenas le alcanza para malvivir. Aún así, porque desde que vivía Luis (así se llamaba su esposo) tal era su costumbre y modo de ser, cumple siempre, sacrificando necesidades personales de urgente atención, con sus compromisos ciudadanos, a saber, el mismísimo primero de enero o el primer día del año que haya labores en la Presidencia Municipal es de las primeras en la fila para pagar el predial…

POR ESO mismo, porque desde siempre no repara en colores, porque así como pagaba los derechos vehiculares cuando su marido vivía y tenían carro y el predial lo cubrían por todo el año los primeros días de enero y cualquier otro compromiso con su ciudad independientemente si el alcalde era azul o rojo, ahora por ser una buen ciudadana se ha metido en un problema. Resulta que desde hace más de 15 años, en las afueras de su casa Doña Elisa tiene 2 arbolitos, mismos que ha tratado de conservar siempre y cada que hay agua en su colonia los riega. Sin embargo el tiempo, los aironazos, la mala tierra, la falta de agua sobre todo y no sabe qué más, no es experta, han terminado por ir minando la vida de sus arbolitos…

LOS OTRORA frondosos árboles, son ahora unas varitas con unas cuantas hojas que aunque trata de salvarlas le ha sido imposible. Triste ha visto Doña Elisa como sus arbolitos mueren y la sombre que antes prodigaban hoy está ausente de manera que el sol inclemente de nuestro Torreón le pega toda la tarde a su humilde vivienda, haciendo que en el interior el calor sea insoportable. Buscando una solución, la viuda hizo economía y de su pequeña pensión fue ahorrando, algunos días comió solamente 2 veces, hasta que completó 400 pesos que fue en lo que le vendieron en un vivero dos árboles pequeños pero que se los recomendaron para sustituir a los otros…

NO CREA USTED que la Señora Elisa llegó a casa y de inmediato le pidió al vecino o a un familiar que sacara los árboles muertos y pusiera los nuevos y problema resuelto, no! Ya le comentamos que ella es una buena ciudadana, como las hay pocas pero que con las malas autoridades que tenemos pareciera que es mejor no serlo. La viuda como si tuviera un manual del buen Ciudadano llegó a casa, puso en un rincón los arbolitos recién comprados y se dirigido a la Presidencia Municipal en donde preguntó a diversos empleados en donde era la Dirección del Medio Ambiente, a la que finalmente llegó…

AHÍ PIDIÓ HABLAR con el titular pero se lo negaron, ni siquiera el nombre le dieron y le dijeron que cuál era su interés, que qué se le ofrecía como que el jefe estaba muy ocupado; pidió que le dieran una cita pero le contestaron que el no atendía a particulares. Derrotada les dijo quien quería sacar dos arbolitos ya muertos o casi muertos del frente de su casa y sustituirlo, que ya tenía los nuevos. Ahí fue donde la puerca torció el rabo, como si estuviera confesando un crimen por cometer, la señorita que la atendió puso el grito en el cielo y fue secundada por un fulano ahí presente, entonces la interrogaron, le pidieron dirección, nombre, teléfono, CURP, INE, y finalmente le dijeron que se fuera a su casa y que le llamarían, porque eso que quería era sumamente delicado y solamente el jefe lo podía autorizar, pero no sabían cuando iría a la oficina, si al día siguiente, si la próxima semana o el mes siguiente…

TRISTE ELISA regresó a su pequeño hogar pero confiando todavía en las autoridades municipales quiso ir adelantando las cosas, de manera que entre los vecinos preguntó para ver si conocían alguien que sacara los árboles y los fuera a tirar. Pronto aparecieron dos en carros de mulas pero uno cobraba 2 mil 200 pesos, Mil 800 pesos el otro; imposible para la viuda que batalló para comprar los árboles sustitutos en 400 pesos. Al día siguiente se presentaron dos personas, presuntos inspectores de la Dirección del Medio Ambiente de la Presidencia Municipal, a cuyo frente se encuentra Felipe Vallejo López, el que no atiende a particulares, ni va a la oficina y por lo tanto ni trabaja, pero que tal cobra y… el alcalde ni cuenta se da que tiene aviadores…

LOS INSPECTORES tomaron fotografías de la casa, de los arbolitos que están muriendo y le llevaron el recado de que al día siguiente le iban a hablar de la oficina. Y así fue, le llamaron solamente para citarla, le dijeron a Doña Elisa que se presentara en Medio Ambiente. Con gran disposición la viuda se arregló un poco y ahí va rápido a la Presidencia Municipal, llega a la dirección correspondiente y la misma señorita del primer día la atiende y le dice: -“Ya el director autorizó que saque los árboles viejos”, la señora Elisa no lo podía creer, no cabía en sí de lo contento pero, muy poco le duró el gusto…

“EL DIRECTOR -añadió todavía sin citar su nombre- le da permiso de sacar esos dos árboles pero a cambio debe donarnos 20 árboles por cada uno de ellos, es decir, para que Usted pueda deshacerse de esos dos árboles tiene que entregarle a la Presidencia Municipal de Torreón, 40 árboles”. La viuda se dio cuenta de la enorme injusticia que se estaba cometiendo y reclamó: “Señorita soy una mujer sola, de la tercera edad, viuda; vivo de la pensión que me dejó mi marido, me es imposible cumplir con eso que me dice, batallé para comprar 2 arbolitos, como voy a adquirir cuarenta?. Déjeme por favor hablar con su jefe!!!”…

“QUE NO ENTIENDE que el director no atiende a particulares? Él está sumamente ocupado en cosas importantes!. Además me dijo que si Usted sacaba los árboles y no donaba los 40 que le está pidiendo entonces será multada con una fuerte suma económica y aparte tendrá la obligación de donar 50 árboles por cada uno de los que saque, es decir 100 árboles!”. Huelga señalar que la viuda llegó a su casa desecha. Esa es la clase de funcionarios municipales que tenemos, antes la corrupción era tolerada, ahora qué? Es ignorada por la alcaldía o igualmente tolerada?… (GFA).-

Share Button