Así de Claro Por: Jorge Hdez Guerra

POR: MAAT

A 11 enero, 2021

Llegó la hora de la verdad.

Llegó la hora de la verdad en los tiempos electorales de Coahuila.

En los últimos meses, los políticos de siempre tuvieron tiempo para grillar al interior de sus partidos.

Tocando puertas, hablaron con quien tenían que hablar y en algunos casos, coquetearon con el partido de moda sobre la posibilidad de ser sus candidatos.

Lo cierto es que llegó la hora de la verdad para el PRI al que las mancuernas planeadas desde el Palacio Rosa, de candidatos a la alcaldía y a las diputaciones federales, demuestran, por el perfil quirúrgico de su selección, que se quiere repetir la paliza que dieron a sus contendientes en el 2020, cimbrando a la nueva clase política de Palacio Nacional que cantaba sus triunfos en casi todo el territorio mexicano.

Un exgobernador de reciente memoria, que ahora se maneja con perfil muy bajo, repetía a sus allegados: “Las campañas se ganan con dos años de anticipación”, y por eso vimos en la Laguna farolearse en eventos sociales y entregando apoyos en colonias populares desde hace por lo menos un año a Shamir Fernández y a Antonio Gutiérrez, los que al parecer, deberán reforzar la elección de Román Alberto Cepeda, político al que pocos consideraban gallo al principio del gobierno de Riquelme. Y es que sin ser de su equipo cercano y sin llegar a la Secretaría del Trabajo por currículum o lealtad a toda prueba, Román Alberto supo entender la reflexión del exgobernador, invirtiendo en redes, apadrinando niños y apareciendo en todas las comisiones y cortes de listón de este apabullado 2020, hasta que las encuestas le hicieron justicia, y logró superar a los tradicionales políticos, proveedores de despensas y sillas de ruedas de la ciudad de Torreón.

En el caso del PAN, es Marcelo Torres, su candidato más posicionado a la alcaldía. Político harto conocido en el Club Campestre, también basó su crecimiento en las redes sociales, y con la bendición de sus brothers en el CEN Nal del PAN, negoció con el actual alcalde su apoyo para ser cobijado con el manto del Zermeñismo, sin calcular que de tanto taparse, se iría perjudiendo hasta quedar desaliñado. Lo cierto es que habiendo sido de los primeros en entender la máxima del citado exgobernador, se encuentra en situación de competencia pero sus frecuentes visitas al hoyo 19, no alcanzan todavía para que lo aprecien en las colonias populares de Torreón.

Mientras tanto, lo que ocurre en Morena es único, a diferencia de otras regiones como en Durango, donde sus principales candidatos surgieron de las filas del PRI, los dos contendientes a la alcaldía se formaron leyendo a Manuel Gómez Morín en lugar de la dialéctica marxista. Luis Fernando Salazar y José Ángel Pérez no son ajenos entre sí, ya que compartieron curul en el Congreso de Coahuila hace varios años y siguen cruzándose las miradas en el actual Congreso de la Unión. Estos dos políticos, como los gitanos, no necesitan leerse las cartas para saber cómo van a actuar y por eso, a sabiendas de que están parejos en las encuestas están planeando sus estrategias, sin dejar de observarse las manos, por aquello de las triquiñuelas, para ver quien se queda enfundado en la camiseta del partido de moda y poderle competir con suficiencia a los candidatos del prianato.

Las decisiones para los puestos de elección popular en Morena, tienen el mismo ingrediente explosivo de otras partes del país, por lo que cualquier posibilidad de triunfo está directamente asociada a una operación política que desactive la bomba de la anarquía con la que juegan sus militantes.

Lo cierto es que como citara Julio César al cruzar el Río Rubicon, “la suerte está echada”, por eso podemos afirmar que para la grilla en Coahuila, “llegó la hora de la verdad”.

La verdad sospechosa:
Parece que la actividad de la nueva legislatura en el Congreso Coahuila ahora sí dará de que hablar; y si no, pregúntenle a Rodolfo Walss que hizo voltear en varias ocasiones con su discurso al Gobernador del Estado en la toma de protesta de la nueva legislatura.

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