Dos años

POR: MAAT

A 15 diciembre, 2020

El poder construir espacios donde converjan las ideas, el análisis y la libre expresión sin duda es una tarea por demás difícil en un mundo actual donde el flujo de información es constante y proviene de una amplia gama de un sinfín de fuentes que muchas veces no son las más confiables o su origen es poco sólido y no reflejan la realidad; la tarea de informar se ha convertido en una lucha de poderes que en muchos casos obedece solamente a intereses muy particulares. Hace dos años fui invitado a participar en un proyecto periodístico que ha sido muy cuidadoso en las formas y sobre todo en el fondo, sus contenidos se fundamentan en el objetivo básico del análisis consensuado del acontecer de la vida pública, fácil de decir, difícil de hacer y de lograr; algo que solo se logra cuando la información es coherente, es decir, parte de un conocimiento exacto y cierto, de una reflexión consciente y de una rectitud carente de intenciones. “En esto consiste la imparcialidad, o la absoluta objetividad de un medio”, sentencia Luka Brajnovic.

Algo que no quiere decir en absoluto que este proyecto sea una línea recta, sino que es precisamente en este punto de partida en donde su director y fundador Gustavo Flores Acosta, sabe que el buen periodismo no lo hacen los pasivos, ni los restringidos. Pero sobre todo sabe que hoy vivimos en la era de la meta información, hoy todo se comunica y nada se guarda como era anteriormente. Antes se decía que aquel que “tenía” la información “tenía” el poder, bueno pues ahora las cosas obedecen a otras lógicas, y precisamente una de ellas es que ahora quien tiene la información y la comparte, es quien tiene el poder. Poder que le da la misma información que se da, que se comparte, amén de ser un gran acto de generosidad en un mundo dominado por el egoísmo. En la revista “Maat” que en este día cumple sus primeros dos años, se afirma que desde la construcción libre del ejercicio periodístico y editorialista se crea un ambiente propicio para hacer un periodismo que rescata a la palabra escrita como el mejor vehículo para compartir y traducir todo aquello que acontece a nuestro alrededor.

Esto ha dado vida y ha alentado el flujo de las ideas y el respaldo del trabajo común, algo que ha sido fundamental en este año 2020 que está por concluir y que todos sabemos ha sido sumamente difícil y que ha enlutado a miles de familias, además que sus severas consecuencias están impactando diferentes ámbitos como el social, el económico, educativo y a la administración pública, entre otros. Por todo lo que hemos vivido durante el presente año nos podemos dar cuenta que la solidaridad y la unidad son las principales bases donde se cimentará nuestra recuperación. En Maat existe la certeza de que remontaremos juntos la adversidad, es por eso que esta revista ha continuado trabajando desde el primer día de su creación en reconstruirse constantemente y adaptándose para poder seguir impulsando el fomento de una sociedad más informada, objetiva y centrada, porque solamente así seremos justos a la hora de evaluar el porvenir y lo verdaderamente importante, porque como dijera Peter Drucker, “lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice”.

Estoy seguro que Maat seguirá conservándose como un medio promotor de la información exacta conforme a los hechos, comprobada y sin deformación deliberada, para poder continuar hablando con un lenguaje común, el de la objetividad, que aunque esta se perciba como algo inalcanzable o como algo utópico sin duda seguirá siendo una meta a alcanzar y por lo tanto posible. Porque esto defiende el derecho que tiene la sociedad a esta clase de información, y a la que todos deberíamos aspirar, a rechazar las presiones de los diferentes poderes para que las versiones de los hechos se ajusten a sus intereses o

simplemente el repudio de la mentira como práctica profesional de un periodismo decadente y de aspiraciones mercantilistas. En nuestra revista, estoy seguro se seguirá apelando al buen juicio de la conciencia colectiva y a la responsabilidad que obliga la opinión pública para informar verazmente, porque una noticia nunca termina y nunca todo estará contado.

Luis Eduardo Enciso Canales

Share Button